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Entre insultos, gritos a la oposición y críticas a la industria, Milei inauguró el año de sesiones en el Congreso
El intervención presidencial comenzó a las 21 de este domingo: un horario que desde Casa Rosada entienden como estratégico para captar la mayor audiencia posible.
El presidente Javier Milei abrió el período 144 de sesiones ordinarias del Congreso nacional con un discurso en el que repasó los “logros” de su gestión, en medio de gritos e insultos con la oposición y cánticos de aliento por parte de los propios. La intervención presidencial comenzó a las 21 de este domingo: un horario que desde Casa Rosada entienden como estratégico para captar la mayor audiencia posible.
“Tenemos los minerales críticos que necesita occidente, la energía –gas, petróleo, energía nuclear y renovable– para abastecer cadenas de producción a escala. Tenemos tierra, agua y capacidad agroindustrial para garantizar la seguridad alimentaria del hemisferio. El extremo sur del continente con salida a dos océanos y a la Antártida”, dijo el libertario, aunque negó que se trate de una “entrega de recursos”. Seguidamente, anunció que “la minería se desplegará por toda la cordillera, generando ciento de miles de puestos de trabajo”.
Y adelantó: “Todos los meses presentaremos un paquete de proyectos para que sea tratado en el Congreso. Nueve meses de reformas estructurales”.
El mandatario comenzó su discurso pidiendo “hacer memoria”: “Hace tan solo dos años Argentina estaba en una situación de crisis terminal. La continuidad de nuestra unión como país estaba en juego. Había desequilibrio monetario, un Banco Central en quiebra e indicadores sociales peores a los del 2001. Un combo que nos hubiera convertido en Venezuela”.
Y continuó: “Hoy volvemos a mirar al futuro con esperanza, sabemos que hay un camino hacia adelante. Estamos haciendo cosas que llevaron décadas pendientes, no solo dejamos de sentirnos como unos perdedores, sino que sabemos que podemos hacer a la Argentina grande nuevamente”.
El presidente también aseguró que las sesiones extraordinarias que se llevaron adelante en el Congreso durante las últimas semanas fueron “las más productivas de la historia”: “Cumpliendo con todas las promesas de campaña hechas en 2025, hemos aprobado el primer presupuesto sin déficit fiscal, libre de default en cien años; sancionamos la Ley de Inocencia Fiscal; reformamos la Ley Penal Juvenil; aprobamos la Ley de Modernización Laboral, que viene a barrer con un delirio sancionado hace cincuenta años inspirado en ideas cavernícolas que dejó a la mitad de los trabajadores en el mercado informal; nos convertimos en el primer país de la región en promulgar el acuerdo Mercosur – Unión Europea; y logramos un acuerdo comercio con estados Unidos luego de veintiún años”.
En medio de este punto Milei tuvo un tenso cruce con la oposición y, a los gritos, manifestó: “La justicia social es un robo, implica un trato desigual frente a la ley”. Además, llamó “delincuentes” a los legisladores del Partido Justicialista y aseguró que la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner seguirá presa.
Un balance de lo hecho
El titular del Poder Ejecutivo resumió a este cambio de época como “la moral como política de Estado, la eficiencia económica y el utilitarismo político”, y aseguró que “cuando una política es justa, estos tres elementos estarán alineados”. Asimismo, explicó: “En nuestra visión existe un claro orden de mérito. En primer lugar están la ética y la moral en base a los valores de occidente, esto es la filosofía griega, el derecho romano, la rectitud de los estoicos y los valores judeocristianos. Vivir honestamente sin causar daño a nadie”.
“Nuestras calles eran un baño de sangre y la pobreza no paraba de crecer pese a planes sociales y a la creación de empleo público. El crimen y los homicidios venían aumentando, las calles eran tierra de los piqueteros, nuestra fronteras eran un colador”, enumeró.
Seguidamente, aseguró que “siete de cada diez chicos eran pobres y una gran mayoría de egresados escolares que no sabían leer, escribir ni hacer cuentas matemáticas simples”. “La gran mayoría de empresas estatales eran deficitarias y debían ser sostenidas con impuestos y emisión monetaria”, completó, y cuestionó a los que defienden el proteccionismo para beneficiarse del tipo de cambio y “estafar a los argentinos de bien”.
En materia internacional, apuntó: “No teníamos relación comercial alguna que le abran mercados a los argentinos, nuestra economía era pobre y frágil. Se perseguía a la gente que quería comprar dólares o hacer una transferencia”.
El presidente aseguró que no aplicaron una devaluación, sino que “sinceraron el desastre recibido”. En esta línea, celebró haber hecho un ajuste recortando el gasto del Estado y sin aumentar impuestos y haber “recompuesto el patrimonio del Banco Central para que los pesos de los argentinos tengan respaldo”.
En cuanto a políticas de seguridad, enumeró: “Impulsamos reformas legislativas como la Ley Antimafia, el registro de datos genéticos y la Ley de Residencia y Reiterancia y la unificación de condenas, como así también el Plan Bandera y Protocolo Antipiquetes. Gracias a esto hemos conseguido bajar la tasa de homicidios en un 17% a nivel nacional, reducir en un 65% los asesinatos en Rosario. Sólo en 2025 conseguimos una reducción del 20% en los robos, el valor más bajo de la historia reciente. Estamos poniendo orden en la frontera, terminamos con los piquetes de una vez por todas”.
“Me encanta domarlos y hacerlos llorar, kukas”, gritó el presidente en uno de sus intercambios con la oposición. Y continuó: “Entendemos que los planes sociales no son una solución de fondo, sino una transición. Por eso también estamos reformando la educación primaria e inicial para asegurar los conocimiento básicos”.
Entre sus logros, Milei destacó el equilibrio de empresas públicas, las privatizaciones, las desregulaciones, la reducción de la planta estatal y la eliminación de impuestos –como retenciones y el Impuesto País–.
En otro tema, el líder de La Libertad Avanza expresó que a partir de septiembre del año pasado hubo una “campaña de desprestigio” hacia el Gobierno: “Un ataque coordinando entre el Congreso sancionando leyes irresponsables, algunos medios de comunicación con operaciones para confundir al electorado y empresario que apostaban por una devaluación. Todo eso generó un nivel de incertidumbre pocas veces visto”.
“El gobierno de Donald Trump acudió en ayuda de nuestro país. Y esa ayuda no fue por cuestiones económicas, sino para defendernos contra el embate de los desestabilizadores del antiguo régimen. Tenemos el Congreso más reformista de la historia y la fuerza suficiente para hacerle frente a cualquier golpe político”, añadió el presidente.
Críticas a la industria
El mandatario también adelantó que las políticas que se tomarán en materia macroeconómica generarán una baja en la inflación y en la tasa de interés, salarios más altos y menores niveles de pobreza e indigencia.
A continuación, anunció que la gestión se basará en tres pilares: la desregulación de la economía, el capital humano (centrado en alimentos, educación, y los “niños como prioridad absoluta”) y la apertura comercial, para “terminar con el fetiche industrialista”.
“Nos dijeron que la única forma de generar empleo era con un esquema industrial fuertemente subsidiado, pero se impidió el desarrollo de la ganadería y de las economías regionales con las retenciones y se limitó el comercio con restricciones a la importación. Se aplicó una carga tributaria que hizo imposible casi todo tipo de inversión. Tras décadas de protección, obtuvimos una industria cara, con salarios en dólares raquíticos que nosotros triplicamos”, completó.
“¿Acaso les parece bien pagar los neumáticos tres o cuatro veces más caros contra la amenaza de tirar 920 trabajadores a la calle? ¿O pagar una remera básica cincuenta dólares, cuando la importada cuesta cinco?”, inquirió.
Y añadió: “El consumidor ahorra dinero al comprar el bien importado, ese dinero lo utilizará en comprar otros bienes, generando así puestos de trabajo en otro sector de la economía, que es más productivo y podrá pagar mayores salarios. En definitiva, suben los salarios y los precios son más bajos, se consume más y el bienestar aumenta”.
Lo que viene
En cuanto a la hoja de ruta para el 2026, Milei adelantó: “Vamos a construir una arquitectura nueva, con la moral occidental como política de Estado. Vamos a reformar el Código Civil y Comercial y a lanzar un paquete de leyes para proteger los derechos fundamentales de los argentinos”.
Tras anunciar que habrá “más desregulaciones para que las industrias puedan producir, innovar y generar empleo”, apuntó: “Tenemos que reformar el esquema impositivo, necesitamos menores impuestos. Vamos a ratificar el acuerdo con Estados Unidos, reformaremos el Código Aduanero para adecuarlo a nuestros nuevos desafíos, nos integraremos a los tratados internacionales necesarios”.
“La justicia está trabada –manifestó–, por eso presentaremos proyectos para que el Poder Judicial vuelva a ser una herramienta ágil, rápida, eficaz y justa. Vamos a penas más duras y con mayor cobertura de la prisión efectiva”.
“Necesitamos reformar la educación inicial, primaria y secundaria. Tampoco podemos ser un país sin defensa ante amenazas externas en un mundo que exige cada vez más preparación. Seguiremos fortaleciendo nuestras Fuerzas Armadas hasta alcanzar los estándares que el contexto geopolítico demanda”, completó.
Y añadió: “Tenemos una alianza estratégica con Estados Unidos. Nos permitió renegociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI), salvar una crisis cambiaria, incrementar el comercio interior e impulsar la ola de inversión extranjera más importante de nuestra historia”.
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