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Becarios del Conicet denuncian una evaluación irregular y un nuevo “orden de mérito” discrecional
El colectivo de las y los becarios exige la nulidad de los informes arbitrarios, altas efectivas para los investigadores que esperan desde hace dos años y la creación de una mesa de diálogo con las autoridades nacionales.
El conflicto en el sistema científico argentino suma un nuevo capítulo. El Directorio del Conicet, a cargo de Daniel Salamone, dispuso una evaluación extraordinaria para becarios y becarias posdoctorales que ya habían sido aprobados para ingresar a la Carrera del Investigador Científico (CIC), pero que aún no recibieron el alta efectiva. La medida, calificada como “fuera de norma” por los colectivos de investigadores, establece además un nuevo “orden de mérito” que reemplaza el criterio cronológico previamente acordado.
Desde la Mesa de Becarixs, el reclamo apunta a tres demandas centrales: la nulidad de los informes arbitrarios, el otorgamiento inmediato de los ingresos ya aprobados y el fin del manejo discrecional dentro del organismo. También exigen la conformación de una mesa de trabajo con las autoridades nacionales para discutir la situación de precarización creciente que atraviesa el sector.
En diálogo con este medio, Jorge Caram, doctor en Física y becario posdoctoral del Conicet, aseguró que el sistema de ciencia y tecnología argentino “está siendo víctima de un ataque sostenido por parte del Gobierno de Javier Milei”. “Venimos de un ajuste presupuestario feroz, con la ejecución de subsidios prácticamente paralizada, fondos internacionales congelados sin explicación, salarios licuados y una reducción notable de becas y promociones”, detalló.
Caram explicó que los becarios afectados superaron “una de las evaluaciones más exigentes del Estado”, pero llevan más de dos años esperando para formalizar su ingreso a la carrera. “Sostienen líneas de investigación en condiciones ultra precarias, sin aportes jubilatorios, aguinaldos ni presupuesto suficiente para continuar sus proyectos o asistir a congresos”, señaló.
El investigador denunció que la reciente evaluación se comunicó “el mismo día en que comenzó”, sin aviso previo ni marco reglamentario. “Nos evalúan sobre proyectos antiguos, cuando el propio Estado no garantizó las condiciones mínimas para desarrollarlos. Es un procedimiento arbitrario, que busca justificar la falta de ingresos con excusas administrativas”, sostuvo.
La situación, agregó Caram, está provocando un “profundo malestar” dentro de la comunidad científica. “Este grupo de posdoctorales es el que necesita el Conicet para la renovación generacional. Pero se está produciendo un envejecimiento de la planta, sin recambio ni horizonte de estabilidad. Mucha gente ya desistió de continuar en el sistema científico, porque resulta inviable sostener una vida con tanto maltrato laboral”, expresó.
De acuerdo con los datos relevados por los propios becarios, unas 1250 personas esperan el alta a la carrera, de las cuales sólo 120 recibirían el ingreso en una primera tanda. “No llega ni al 10 por ciento de lo prometido. Y encima, se pidió volver a presentar toda la documentación, generando demoras en los pagos y discontinuidades salariales. Es una gestión inoperante que castiga a quienes hacemos ciencia pública y de calidad”, criticó Caram.
El investigador apuntó directamente al presidente del Conicet, Daniel Salamone, designado por el Gobierno nacional. “Si sometiéramos su gestión a una evaluación como la que nos hacen a nosotros, no aprobaría ningún ítem. Los primeros en estar en deuda con el sistema son ellos. Este vaciamiento del Conicet es responsabilidad directa de Salamone y del Ejecutivo que avala sus medidas”, concluyó.
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