Escuchar artículo

Las elecciones de medio término en Estados Unidos dejaron un escenario adverso para Donald Trump. Los demócratas consiguieron quedarse con el control del Senado y de la Cámara de Representantes, en una jornada en la que también lograron victorias en territorios tradicionalmente republicanos y ampliaron su presencia en distintos gobiernos estatales.

El resultado expuso el descontento de una parte importante del electorado con la administración de Trump. Entre los principales motivos aparecen las dificultades económicas, el aumento del costo de vida y las consecuencias de la guerra contra Irán, iniciada en febrero, que tuvo impacto en los precios de los combustibles.

La magnitud del avance demócrata quedó reflejada en triunfos que hasta hace poco parecían difíciles de conseguir. En Kansas, Adam Hamilton logró una victoria histórica al convertirse en el primer senador demócrata elegido por ese estado en 94 años. Derrotó al republicano Roger Marshall, que contaba con el respaldo de Trump, en un territorio donde el presidente había ganado por más de 16 puntos en 2024.

También hubo cambios importantes en Ohio y Texas. El demócrata Sherrod Brown recuperó el escaño que había ocupado el actual vicepresidente JD Vance, mientras que James Talarico se impuso ante el fiscal general republicano Ken Paxton, pese al respaldo económico que recibió este último de distintos sectores conservadores. En ambos estados, Trump había conseguido una ventaja de dos dígitos en las últimas elecciones presidenciales.

Carolina del Sur fue otro de los distritos que sorprendieron. Allí, la pediatra demócrata Annie Andrews derrotó a la republicana Darline Graham, quien había llegado al Senado para ocupar el lugar de su hermano, Lindsey Graham, tras su fallecimiento. La victoria tuvo un peso particular porque se produjo en un estado donde Trump había ganado por casi 18 puntos en 2024.

La derrota republicana también alcanzó a las gobernaciones. En Texas, la demócrata Gina Hinojosa venció al gobernador Greg Abbott, que buscaba continuar en el cargo después de tres mandatos. Los demócratas, además, conquistaron los gobiernos de Iowa y Ohio.

En la Cámara de Representantes, las proyecciones también anticiparon una mayoría opositora. Según las estimaciones de NBC, el Partido Demócrata alcanzaría 244 bancas, por encima de las 218 necesarias para controlar el cuerpo. De confirmarse ese resultado, Hakeem Jeffries quedaría en condiciones de convertirse en el primer afroamericano en presidir la Cámara baja.

La guerra con Irán, en el centro de la derrota

Trump reconoció que el conflicto con Irán pudo haber perjudicado a su partido en las urnas. En una entrevista con Fox News, admitió que la guerra tuvo incidencia en el resultado electoral, mientras que en otra conversación con The New York Times manifestó que está dispuesto a aceptar la nueva composición del Congreso y a buscar acuerdos con la oposición.

“Esperamos poder trabajar con ellos. Probablemente lleguemos a algún acuerdo”, sostuvo el mandatario. Sin embargo, antes había intentado despegarse del resultado con un mensaje publicado en Truth Social, donde argumentó que los republicanos perdieron porque su nombre no estaba en las boletas. También afirmó que, si él hubiera sido candidato, su partido habría conseguido una victoria contundente.

Durante la campaña, el presidente había participado activamente en la disputa electoral. Encabezó más de veinte actos y pidió a sus seguidores que votaran como si él mismo estuviera en juego. Además, respaldó a candidatos cuestionados dentro de su propio partido, como Paxton en Texas y Graham en Carolina del Sur.

Otros resultados 

En Nuevo México, la demócrata Deb Haaland ganó la gobernación y se convirtió en la primera mujer indígena en ocupar ese cargo en la historia de Estados Unidos. Antes había sido secretaria del Interior durante la presidencia de Joe Biden y la primera integrante de pueblos originarios en formar parte de un gabinete presidencial.

En Washington DC, Janeese Lewis George, integrante de los Socialistas Demócratas de Estados Unidos, se impuso en la elección para la alcaldía. Su triunfo representa un impulso para ese espacio de izquierda, al que también pertenecen figuras como el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, que logró conservar su banca.

De todos modos, la futura jefa de gobierno de la capital tendrá facultades limitadas, ya que el Congreso mantiene atribuciones sobre el distrito y puede intervenir en decisiones presupuestarias, entre otras cuestiones.

Con el control de ambas cámaras, los demócratas quedarán en una posición de mayor fuerza para frenar o condicionar las iniciativas de Trump durante la segunda mitad de su mandato. Así las cosas, el presidente enfrentará un Congreso con mayoría opositora y deberá negociar para avanzar con su agenda.

Autor: admin