Escuchar artículo

La autopsia realizada al cuerpo de Camila Agustina Vecchiarello reveló que la joven rosarina de 26 años asesinada en San Juan estaba embarazada y que recibió nueve puñaladas. Su pareja, Carlos Gonzalo Rivero, se encuentra con prisión preventiva y fue imputada por femicidio. 

La noticia fue dada a conocer este miércoles luego de la declaración de Rivero, quien aseguró ante el juez que fue la propia Camila quien se autolesionó con un cuchillo en el marco de una discusión que mantuvieron el sábado. De acuerdo a su relato, la chica se alteró cuando él le contó que regresaba a Salta, su provincia natal, y comenzó a romper cuadros de la casa que compartían. 

Sin embargo, la fiscalía sostiene que Camila tenía lesiones defensivas en las manos y heridas en la cara y otras partes del cuerpo provocadas por el muchacho, quien admitió ante el magistrado Federico Rodríguez que quiso quitarse la vida tras lo sucedido, por no haberla podido salvar. A eso se suma que en la vivienda los investigadores encontraron una carta escrita por Rivero en la que le pedía perdón a su familia y a la de la joven. 

El principal sospechoso continuará tras las rejas por al menos un año. Lo imputaron por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género. El acusado dijo desconocer que su novia estaba embarazada. 

La chica se encontraba finalizando su formación para convertirse en gendarme, lo mismo que su novio, oriundo de Salta. De todos modos, a él  lo habían separado recientemente de la fuerza por no cumplir con los requisitos exigidos.

El hecho ocurrió el fin de semana y conmocionó a la localidad de Barreal, en el departamento Calingasta de la provincia cuyana. Según trascendió, el sindicado como femicida fue encontrado en el lugar junto con el cadáver. Tenía autolesiones compatibles con un intento de suicidio. 



 

Autor: admin