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La fiscal Vivian Galeano explicó los alcances de la causa en declaraciones que generaron un fuerte impacto por el perfil del acusado y por las tareas que cumplía dentro del propio sistema judicial.

El imputado, identificado por las iniciales RML, trabajaba como guardia en los Tribunales de Santa Fe. Cuando surgió la investigación en su contra en enero de este año, fue pasado a disponibilidad, sin portar arma reglamentaria.

Sin embargo, hasta hace unos días cumplía “tareas diferentes” y, en forma insólita, entre esas tareas estaba la de acompañar a padres de niños que prestaban declaración en Cámara Gesell. La situación generó particular alarma entre los fiscales, quienes lo destacaron como uno de los motivos para solicitar la prisión preventiva.

La fiscal Galeano describió un patrón sistemático de abuso que se extendió desde mediados de los años noventa hasta el año 2013. Los siete sobrinos —hoy ya adultos— fueron víctimas mientras quedaban al cuidado del imputado.

“No eran abusos con el ejercicio de violencia, sino con manipulación, de la confusión, del regalo de juguetes, sacarlos a pasear. Eran niños vulnerables que accedían y no tenían manera de defenderse”, explicó la representante del Ministerio Público de la Acusación. Las consecuencias en las víctimas fueron devastadoras: intentos de suicidio, drogadicción y alcoholismo, lo que notablemente afecta la capacidad de recordar, asimilar y poner en palabras lo que les pasó.

Autor: admin